Hablarles a tus potenciales clientes a través de una pantalla no es sencillo. Debes conocerlos muy bien para saber cómo se expresan y comunican y poder hablarles en su mismo idioma. Para lograr este entendimiento debes realizar previamente un buen análisis de tu mercado y establecer un buyer persona que tendrás en mente durante todo el proceso de redacción de las descripciones de los productos.
Ten en cuenta que la descripción de tus productos no es simplemente listar las características del mismo, ¡es tu oportunidad para vender! Con el texto que utilices tu misión será atraer, informar y convencer a ese potencial cliente de que lo que ofreces es lo mejor del mercado y debe adquirirlo en ese preciso instante.
Para lograr una conversión efectiva, debes pensar como tus clientes. Por ejemplo, si te debes dirigir a jóvenes, lo ideal sería que utilizaras palabras que estén de moda, expresiones que se usen en las redes sociales o que hagas relaciones entre elementos de la cultura popular del momento y tus productos.
Si, en cambio, tu público objetivo es más serio, mayor y de índole empresarial entonces la estrategia de descripción debería inclinarse hacia una lenguaje técnico, expresiones formales y énfasis en los aspectos racionales de tus productos.
Cuidado con la extensión que utilices, procura mantener las descripciones de tus productos cortas, no te extiendas ni te vayas por las ramas al momento de explicar lo que ofreces, puede resultar aburrido e innecesario.
Un truco que te regalamos es el de crear descripciones emocionales, es decir, trata de no enfocarte en tecnicismos o lenguaje complicado al tratar de vender algo sino más bien crea imágenes en la cabeza de la gente, haz que se imaginen lo que les estás contando y conecta con sus emociones y sentimientos. No es lo mismo decir “este auto tiene siete mil caballos de fuerza” que decir “usando este auto llegarás de tu casa al trabajo en menos tiempo que lo que dura tu canción favorita”, ¿lo imaginaste? Inténtalo tú también.
Ahora, más allá del lenguaje que utilices, otro punto importante es que esos usuarios interesados en lo que ofreces te puedan encontrar en la web. Para esto, asegúrate de que tus descripciones se realicen con el uso de SEO, que aumenta la visibilidad que tenga tu tienda online en los buscadores. Es publicidad orgánica y que funciona, está comprobado.
Convencer a alguien de que invierta su dinero en tus productos es un reto que, incluso en la vida real es complicado, imagínate el esfuerzo que debes invertir para lograrlo en el universo del ecommerce. Pero, no te asustes, muchos negocios ya lo han logrado y los tienes a tu disposición para aprender de ellos. Es perfectamente posible.
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